Las expectativas que emergen de la puesta en escena de un posible gobierno electrónico, poseen un impacto social de considerable envergadura.
Toda oferta que contenga, información, contenidos, transacciones o innovaciones, no solo poseen un gran impacto dentro de la administración pública. También impacta y fuertemente a los usuarios, y al mercado.
Los usuarios del gobierno electrónico ponen su atención en la oferta, al tiempo de su puesta en marcha. Y que aún sin pertenecer al grupo de beneficiarios directos, satisfacen sus deseos de ver más y más gobierno electrónico.
Y los mercados observan la puesta de las administraciones. No solo por la oferta, el nuevo servicio. Principalmente observan la previsión social a futuro próximo y el grado de compromiso con el futuro próximo, a nivel social.
Este dato, forma parte de las expectativas que despierta la visión de un sector importante de la economía, sobre una sociedad determinada, incluyendo, la visión del propio mercado interno.
Como siempre se manifiesta desde aquí, y muchos otros lugares de la blogósfera, esta visión del entorno (nivel local), se torna positiva, situación que beneficia la apuesta específica de la oferta y la apuesta, enriqueciendo la cohesión social.
El macro entorno (nivel extra local, regional, o nacional) observa los movimientos y el grado de compromiso de la administración, con la supervivencia de sus miembros, y con las posibilidades que en el futuro próximo, dicha comunidad pueda beneficiarse de mayores inversiones, incluso de colaboración con tal desarrollo.
A simple vista, vemos que los beneficios comienzan a avanzar sobre las dificultades o inconvenientes.
Sin embargo, estos últimos existen y al respecto valdría la pena mencionar que los niveles de riesgo son mayores, cuanto mayor sea la puesta de la administración.
Aquí, es donde comienzan las dificultades de las administraciones para poner en marcha un proceso de utilización de recursos económicos, políticos, y de generación de expectativas que quizá no alcancen a satisfacer en su totalidad. ¿Todo por el gobierno electrónico?
Menos mal que ante tanta incógnita representada por apostar sobre el gobierno electrónico, aún muchos a riesgo de dejar rodas sus cabezas por los ministerios o conserjerías, deciden arriesgar. Sin ello, aún en los inconvenientes, no podríamos hablar de oferta, y no podríamos demandar aún más y mejor gobierno electrónico.
Impacto del gobierno electrónico
Etiquetas:
administración Pública,
Dimensión Política,
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