Continuando la conversación de Carlos sine qua non, creo que el post es certero en cuanto a la apreciación de los derechos que ejerce un empleado público, y podría casi asegurar que este privilegio se multiplica en todo el mundo donde existe una Administración Pública.
Quizá estos trabajos en la esfera privada son bien distintos, pero es de destacar valga la puntualización del problema, cuestiones que hacen a la organización social del empleo, y a la estructura pública y social que por delante vela por los intereses de la comunidad.
1) El no pago de las horas extras (y me ocurrió solo aquí en España) lo considero un usufructo deliberado y sistemático, un recurso utilizado ipso facto por gran parte del empresariado para no incrementar la plantilla de trabajadores y anular costes.
2) Promoción Nula: Las estructuras achatadas en cuanto pirámides de organización no permiten movilidad del puesto laboral. Y motiva una congelación de salarios que lleva años en muchos casos siendo insuficientes estos ingresos para alcanzar esa “vida digna” que declaran los constitucionalismos.
No hablo de malo o bueno, digo que el funcionario público tiene el privilegio de no ser presionado para trabajar sin cobrar sin descartar asilados casos. Pero no debería ser un privilegio, debería ser hoy 2008, un derecho adquirido para todos los trabajadores sin importar el sector B en el que trabaje, público o privado.
Y este hecho, del trabajo no remunerado se multiplica para el género femenino, quienes lo tienen mucho peor. Todo esto me lleva a la conclusión de que existe aún en 2008 una clara flexibilidad parecida a un chicle, donde el flexible es el trabajador, y donde los sindicatos duermen la larga siesta de la hibernación. Desde ya es mi opinión.
Siguiendo este hilo, la conciliación vida familiar y laboral en el caso privado es en la industria más que imposible. ¿Quien concilia 12 horas laborales con el cuidado de sus hijos o nietos, una charla distendida con su mujer, una visita calurosa con los padres, un descanso vacacional merecido por el stress al que se somete día a día? La respuesta es evidente, el funcionario público goza de un privilegio de pocos.
También en el ámbito privado se pica haciendo cola, pero 1 minuto después, no vaya ser que se de motivos para la reprimenda (y en ocasiones maltrato) del día siguiente.
Y esto sólo son tres ejemplos de las cosas que más me sorprendieron. Pero estas y otras experiencias me sirvieron para sacar algunas conclusiones.
Viví en una oportunidad algo peor (aquí en España): Una empresa hizo selección de personal (mujer), eligió y aplazó la incorporación laboral de una persona allegada a mi 72hs, 24hs antes en una llamada telefónica le dice que se retracta de la incorporación (habiendo ya hecho presentar la renuncia al antiguo trabajo). ¿Sabés que hice? Fui a esta “empresa” y hable con el selector, le dije que me habían civilizado demasiado en mi infancia y era razón suficiente para no darle fuego al local de 3 plantas que tiene. Su respuesta: Lo siento, mandan desde Madrid…
Creo, sin desviar la atención del tema original que sería conveniente que la Administración Pública en su doble faz Administrativo-Política, deje de financiar y ayudar a estas “empresas”. Es un buen motivo para que el funcionario tome conciencia y participe activamente en el proceso de cambio, extendiendo a la universalidad esos “derechos adquiridos”, incluidas las 6hs. laborales imprescindibles para el prosumo social e individual.
Finalizando con tus palabras, sería esta una innovación revolucionaria:
Y es que me parece conveniente que, en esa reforma de la Administración que todos deseamos, a los principios constitucionales de igualdad mérito y capacidad para acceder a ocupar una plaza, se añada una condición sine qua non: haber trabajado durante determinado tiempo en una empresa privada. Para que, por lo menos, los funcionarios sean conscientes de lo privilegiado que son en muchos aspectos de su vida laboral.
Recurso utilizado de Ipso Facto
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4 comentarios:
tienes toda la razón, yo soy funcionaria pero no dejo de ver las cosas que estan bien de las que no, pero también te digo que los funcionarios (algnos) también sufrimos acoso por parte de nuestros superiores y a veces te hacen la vida imposible, en cuanto a la conciliación familiar no a todo el mundo se la facillitan, lo de hacer horas extras tampoco es todo tan bonito por ejemplo a mi me hacen de hacer jornada doble por problemas de personal o me quitan mis dias libres (si tengo mas de uno a la semana)y no puedo hacer nada para evitarlo.
Un saludo Maria
Maria, agradezco tu participación, y respecto del comentario quisiera decir que el post expresa que no se descartan excepciones.
La dirección del post es que no ocurran esas presiones, ni en el ámbito público ni en el privado.
Lo que me resulta increíble aún es que exista esta maquinaria de stress perjudicial socialmente.
Cuando las políticas de fondo acudan a los estudios de salud serios, verán cuan perjudicial y costoso ha sido no cuidar estos aspectos en nuestras comunidades...
Saludos y nos leemos...
Gustablog
Hola Gustavo, un gusto que tengas en cuenta lo que se publica en K-Government pero quiero hacer una puntualización, Desde hace unas semanas hay otra persona que escribe en el blog, Louis Crandell que es a quien le corresponde la autoría del post. Por lo demás que comentas totalmente de acuerdo, todavía queda mucho por caminar por increible que nos parezca.
Un abrazo,
Carlos, el columnista lo hace muy bien, felicitaciones.
Y desde ya, para Gustablog k-government es lectura obligatoria y no optativa..
Saludos y buenas vacaciones (incluye a Ariadna no te olvides)!!
Gustablog
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