EEUU: La crisis no es económica, es política II

Es casi un cuarto o quinto post dedicado al tema, pero veo que sigue sin prender la idea principal. La crisis no es de índole económica, no se trata de bonos y de encajes, la crisis es del sistema en su totalidad, aunque alguna comisión piense lo contrario..

La principal crisis es de confianza, no en los mercados, en el propio sistema representativo como agente de cambio social. Simplemente, occidente deja de creer en el sistema que gobierna todo su andamiaje, al tiempo que hace tiempo dejó de creer en los totalitarismos.

Sin embargo, la brecha entre sistemas representativos-democracia y crisis de fe en las instituciones es profundizada por los sectores totalitarios, de izquierdas a derechas, bajo el signo del padre que pone orden en casa, o mejor dicho, fascismos conservadores o revolucionarios, de acuerdo a la mano que tienda este tipo de soluciones.

La mentira de 700 mil millones

No creo en absoluto que 700 mil millones solucionen nada. Esto es un juego de mentirosos.
Los mercados presionan, con especialistas en especulación para que luego de la operación lanzada desde Washington, tenga su correlativa en la UE, y en cascada sea la solución para el resto de mercados del orbe.

Los bancos están jugando a que quienes no soporten la presión quiebren. Y en consecuencia sean absorbidos por otras bancas o el salvataje Estatal, no de un estado sino de un conjunto de ellos si es necesario. Esta es la gran mentira.

Mientras, no se habla de reglas de juego, del empobrecimiento ciudadano desde hace 25 años, de pasar de la era industrial o la sociedad de la información. Esta es un decisión política, no económica.

Minar el cambio y profundiza la conservación

Aducir crisis, o peor, consecuencias impredecibles no hace más que minar el cambio necesario para retrotraer las posiciones al conservadurismo tradicional y lógico ante el temor de cambio. Aquí la gran encrucijada.

No me interesa si Bush u Obama producen el cambio. De momento esta claro que nadie quiere enfrentarlo. El 66% de Obama es una “señal política” amigos míos. Es la sugerencia de un cambio que no altera el orden establecido.

No hay escucha pasiva, de la activa ni hablar…

También hay que decir, que existe una gran cuota de soberbia, los EEUU no están dispuestos a aplicar las recetas que durante 300 años pregona en el mundo, con presiones y más al sur de su propia frontera. ¿Por qué no dejar lo superfluo de su status económico y sincerar la economía?, ¿Será hora de reconocer la de dependencia de extracción de materias primas de los gasoductos donde monta su imperio?

Sin embargo, he de repetir que no me acontenta su desgracia, pero el trago amargo de su propia medicina es capaz de hacerle reflexionar a la miseria a que nos está empujando su egoismo imperial. O a alguien le cabe dudas aún del desprestigio y el sacrificio al que condenan a 1.000 millones de personas. A mi no se me escapa lo ocurrido en Argentina, Uruguay, México o Brasil, ni la patera de negritos que ayer llegó a Puerto Cristiano. Tampoco se me escapa la elección en Austria con el nacionalismo por delante, ni del efecto Arroz, el tequila, el efecto caipirinha, ni el tango.

Del estornudo a la epidemia

Estos eran los indicios de la enfermedad. Ahora, no hay enfermedad declarada, hay epidemia. Entonces, si los tibios creen que pidiendo cambios se solucionan las cosas están equivocados. No habrá cambios.

Los que juegan a mentirse y hacer quebrar a los amigotes de fines de semana sabáticos, estan esperando los 700 mil millones para salvarse, ellos, al pueblo solo lo salvará el pueblo, ni el sistema representativo de Bush, de Obama, o la hueca democracia donde cuatro arreglan el estofado, y de antemano se sabe quién se queda con el plato vacío.
Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog es Gustavo Julio García, quien las escribe y hace devolución expresa de ellas al Dominio Público.
Dominio Público

1 comentarios:

Anónimo dijo...

problema es depender de este imperio que intenta colocar sus mcdonalds en españa pero de momento sabemos comer y gracias a eso no prospera su basura americana de dinero facil.