Y la diversidad se quedó en Barajas

Es posible que exista un fallo de memoria histórica en la Unión Europea, pero de esos fallos que no pueden admitirse y que serán históricos.

Parece que fue ayer cuando los baños no formaban parte de las casas, y las gambas o el jamón eran un plato prohibido.

Es también la candidatura de un país europeo. De un país que se siente profundamente europeo, al tiempo que mediterráneo y latinoamericano. José Luis Rodríguez Zapatero ante el COI.

Mi abuelo solía decirme que si venía a España, no sería de buen nieto dejar pasar la oportunidad de pasar por Asturias para ver las tierras que le vieron nacer. Y como a mí, seguro le han dicho otros abuelos a sus nietos, quizá le dijeron así a Marcela aunque sin la misma suerte que yo, ya que la plantaron 11 horas en Barajas, los divertidos de extranjería.

Menos mal que quedan algunos stralunatos como Jacinto que nunca olvidan que la geografía es un capricho de la política histórica, tanto como las fronteras aeroportuarias. Me interesaría saber que piensan aquellos que desde Extremadura viajan a Argentina al respecto, dado que a veces no parecen alcanzarles las gotas de mojadura alguna. Que puta desgracia.

Europa sigue sin aprender la lección, y al parecer nunca la aprenderá. Ni la guerra ni la diplomacia parecen haber erosionado el sentido de la meada del perro que marca el territorio.

Más lamento que no adviertan los europeos que abrir brechas no es el camino que deben transitar, los errores políticos se pagan, algo más tarde a veces pero inexorablemente, la crisis de hoy es la factura de la acumulación de errores de algunas décadas atrás.

La sensibilización en cuanto a la diversidad, además de escasa se queda sin fondos, o en los aeropuertos. Desde ya, nadie puede pretender España le solucione la vida a toda una comunidad, pero existe cierto monopolio normativo en la UE al que pertenecemos, aunque no justifica la amenaza de la policía, ¿verdad?

Ya me ha pasado anteriormente, tener que pagar el precio de la impopularidad por auténtico, pero las cosas como son: Como declamación la diversidad puede dar muchos votos, como realidad los resta, como reto la verdadera riqueza es su ganancia. Y ahora, que hay de la democracia y el progresismo.. se pueden perder muuuchos votos...

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