Unos burros matan a una burra

Hermosura de muchachada compuesta por ciudadanos burros de un pueblo de Cáceres, se ha tomado por diversión asesinar a una burra, y vejarla destruyéndole el recto, aunque no lo crean...
Al parecer y en relación a nuestro post anterior, la vida no goza de cotizaciones al alza, aunque la corrupción y el maltrato animal pasan por su mejor momento.

Dijimos en varias oportunidades que las deficiencias educativas comenzaban en casa, y ello no quita responsabilidades a los sistemas educativos, y los padres de estos "pequeños burros" ayer atentaron contra la libertad de información (encima) que pretendía dar un canal televisivo, insultando e intentando golpear a los periodistas. Esto es lo que hay, llamenle como prefieran...

Imagino que los Extremeños no se sienten muy orgullosos de estas conductas prehistóricas, y mucho menos los cacereños. De todas formas, desde este pueblo llamado Torreorgaz han dado la nota (y que nota!!) avergonzando al género humano evolucionado.

El presidente de la autonomía Guillermo F. Vara insta en su blog a la movilización contra el maltrato animal, aunque no hace referencia a los refuerzos positivos de educación necesarios para que estos "muchachos" ciudadanos de mañana y quizá futuros presidentes de la autonomía aprenda a discernir entre diversión y asesinato. Habría que urgar en las prfundidades sociales para precisar en donde estamos equivocando las referencias modélicas de respeto.

Sr. Presidente de la Junta de Extremadura, no es suficiente decir que "Los políticos deberemos revisar las leyes, porque su existencia no está siendo suficiente para cambiar la realidad": Hay que ponerse a redactar las leyes sin muchas declaraciones... y el palo por si no lo captan es para toda la Asamblea de Extremadura...

Las manifestaciones públicas sirven para el mensaje, pero los ciudadanos no legislan, lo hacen mediante sus representantes..

La única evidencia es que el verdadero éxito habría sido que en 2009 un hecho semejante no debía haberse producido, y que existieran normas adecuadas. En el maltrato animal mi posición es intransigente, lo siento, me es difícil tragar este sapo...