Fondo Monetario Europeo

Si algo le faltaba a Europa, era un FME, donde las políticas fiscales trasladen la soberanía de los Estados nacionales a la unión. A primera vista y luego de lo ocurrido en Grecia, la necesidad de evitar el colapso de los estados miebros parece evidente.

La unión anticipa la cura en salud de probables casos de riesgos de quiebra, y por tanto, se asegura mediante este organismo FME el cumplimiento de las exigencias económicas de sus socios.
El criterio que prevalece es el de la transferencia de más soberania que aquella que acude al Tratado de Lisboa, y dureza y castigos por incumplimientos de la política económica y fiscal.

Lo que no queda aún demasiado claro, es que si tanta dureza hacia las jurisdicciones reconocerá las políticas fiscales como instrumentos, cuando la EU no legisló suficientemente las redes financieras que nos trajeron a la crisis.

En otras palabras, las prácticas de colusión, monopolio, oligopolio, las políticas bancarias y derechos de consumidor, no están del todo claras. Mucho menos, los recursos de los contribuyentes que financian o respaldan las entidades en riesgo (banca).

Es evidente que de social, queda mucho que hablar, a pesar del agregado de la palabra en muchas políticas de la UE, permanence debajo de la mesa, ahí donde no se ve..