Al parecer hay que hacer un curso para comprender que el problema del hambre, como de la destrucción del medio ambiente y los lazos sociales no acontecen por casualidad. Pero Europa parece tan vieja que su capacidad de razonamiento se ve menguada...
El ejercicio demagógico es tal y su justificación tan grande, que el convencimiento es aplastante. Europa habla desde un realismo que manifiesta su decisión de mantener todo como está, sin cambios y sin raras ideas de modificación de las relaciones internacionales.
Y lo que es peor, países que no tienen ni voz ni voto, ni igualdad alguna en la política internacional se aferran a defender el discurso de los 8 grandes. Vaya vergüenza...
Los objetivos del milenio son tan efímeros como su defensa a ultranza, que sirve para lavar las culpas propias y democras al mundo voluntad de mejorar. Ya pasó con Haití y Chile, donde algunos se disputaron y alzaban la mano para ir en "ayuda" de estos desgraciados. Lo cierto es que no hay solución sin hablar antemano de JUSTICIA, y de SOLIDARIDAD.
La caridad es pan para hoy, al mediodía y el hambre continua en tanto avanza la tarde.
La solución
Hablar de soberanía esta prohibido, y de regulación del comercio hacia una justicia distributiva también.... Resulta más facil poner un impuesto (pedir una limosna) que regular el comercio para que las relaciones se transformen en formas más justas, poniendo freno a una corrupción exagerada promovida por el capitalismo, y podría derivar en un resultado más positivo que 30 mil millones de dólares al año.
Alto y claro: Me opongo
Los grandes, Europa, EEUU y todas las formas de imperialismos emergentes, tienen la responsabilidad del Estado del Arte en la materia: Hambre. Las clases políticas de los países más pequeños, en tanto curruptas y en su defecto, complacientes, tienen su responsabilidad en la coyuntura en que se encuentran sumergidas sus comunidades.
La ONU es hoy un bastión inexpugnable del capitalismo, incapaz de tomar una decisión política seria y en concordancia con este tiempo histórico.
No es de extrañar que el FMI, el Banco Mundial y la OMC, campen a sus anchas en los pasillos de su edificio para agitar su pésame por la agonía de los pobres...
Las futuras generaciones, con aplastante conclusión, dirán que toda la tecnología del mundo resultó inutil para acabar con esta lacra de miseria e insectificación...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada