Dinero, soberanía e inclusión

No están claras las condiciones y los procesos que deben seguir los socios a fin de percibir ayudas frente a la crisis. Más bien parece ser que en vez de ayudas, existe una transacción encubierta del tipo “te doy dinero a cambio de soberanía” lo cual deja claro que, de ayuda... nada de nada.

Y si todo se centraliza verticalmente, ya conocemos las consecuencias. Arriba la acumulación, abajo las miserias. Mientras las ayudas encubren transacciones, el problema será explicarle a los ciudadanos que sus problemas se resuelven en una esfera a la que no llegarán ni con Euro Diputados. O mejor dicho, las decisiones (correctas o no), ya no son democráticas.

Estimo que los mercados, castigan sin reparo cualquier pensamiento soberano, incluso éste mismo que esbozo, dado que, pensar puede llevar a tomar decisiones. No se explica, desde la esfera política y pública, como se permitió la resolución Griega, y ahora se pretende lo propio en Irlanda, Portugal, y España. Y que oponerse sea un acto subversivo.


Me permito decir, que a pesar de las dificultades, muchos países han desarrollado modelos útiles y esfuerzos enormes en los últimos 30 años para integrarse a una unión que no se comporta precisamente como cooperativa. Mejor dicho, sus ciudadanos cargan con los esfuerzos.

Entonces, cuando hablamos del gobierno electrónico, y le agregamos social, decimos que el empoderamiento no puede resolverse en favor de 4 agencias supranacionales que actúan como los viejos dictadores sudamericanos. Dado que la impresión que nos deja, es que la democracia la ejercen en el recinto de la sala de reuniones de los organismos, mientras los ciudadanos miran como les ajustan la vida, sin voz ni voto.

Reflexiono... Cuanto más habrá que ajustar... y me pregunto: Quién se animará a llamarme compañero, cuando tengo una batería de preguntas sin responder...