EEUU necesita un Perón y una Evita

Aunque cueste reconocerlo, la primer potencia mundial necesita de un conductor capaz de llevar adelante las reformas necesarias para el país, además de jugar bien la estrategia global, dado que la cartera de la Sra. Clinton es un infortunio.

La lógica política del bipolarismo izquierda-derecha hace más de un siglo está terminada. Pero la forma de supervivencia de la partidocracia no hace más que divertirse con las necesidades de la comunidad al tiempo que se llena los bolsillos. Populismos ilustrados de izquierdas y derechas...

La pobreza galopante, la discriminación de la población negra y latina, como de otras etnias menores, no hacen más que reclamar justicia. Quienes creyeron ayer en Obama, hay defraudados, no salen de su estupor. Los demócratas estadounidenses como los socialismos europeos siempre tienen una excusa para explicar aquello que “no se puede” y aquello que “no sabían que podía pasar”.


Imaginen una Evita estadounidense

Si el pueblo norteamericano fuese capaz de clonar con las innovaciones tecnológicas una conducción, lo harían con los genes de Perón, puesto que saben que Perón defendería los intereses del pueblo a capa y espada, para su felicidad, no solo para una mentirosa grandeza que esconde pobreza por doquier. Pero además, Perón no contento con ello, y con las mismas tecnologías les crearía una Evita, para que construyera el puente revolucionario entre el pueblo y el gobierno, y no dejara de recordar a Wall Street que el pueblo americano es más importante que las arcas de sus sociedades anónimas.

Con una Eva Perón, el gobierno norteamericano sería menos escaso, más contundente y eficaz, y menos corrupto. La oposición en vez de poner la zancadilla para que los EEUU culminen en la quiebra como forma de acción contra el partido demócrata, actuaría de otra manera...

Imaginen una Evita estadounidense, que fuera a golpear las puertas de las casas de los trabajadores, los movilice delante del Wall Street y encabece un acto revolucionario: EEUU no quebrará a pesar del capitalismo salvaje, caiga quién caiga y cueste lo que cueste.

Para no ser menos, los europeos, motivados por la envidia o la mímesis de la que siempre echan mano para imitar a sus socios y amigos, clonarían otro Perón y otra Evita, no sea que en la solución del mundo se queden afuera, y no puedan reflejar en la historia un punto más en el activo que contrpese su ya incalculable aportación a la pérdida de civilización en las últimas décadas...

Es una lástima para el Primer Mundo, que Madonna no sea realmente Evita, ya que como producto de consumo (y marketing) solo puede encontrarse en una estantería, en un supermercado, quizá sea la pura envidia el trato histórico que se le da a Eva, claro, ni con todas las comodidades, universidades y tecnologías pudieron hacer una, solo una imitación pobre con Madonna y Banderas...