Motivos de mi indignación frente a los indignados:
Desgranando el principal documento público, el manifiesto “democracia real ya”, encuentro oportuno realizar algunas observaciones de cara al 15.10.11 que se convoca y espera con entusiasmo.
Es claro en mi entender que el contexto, el agravante y la problemática se manifiesta en formas disimiles; como disimiles son en organización, estructura, número, cultura política, y problemática social, cualquier jurisdicción que se precie. Este obstáculo constituye un muro frente a otra nueva masificación propagadística, con la etiqueta que quieran, pero no funcional a todos por igual.
Cada comunidad, pueblo, jurisdicción, unidad territorial, Estado (como prefieran), antes de facebook, tienen una historia, un proyecto en ejecución o quizá inconcluso. Otros no tienen nada, ni más ni menos respetables. Cada uno merece el respeto de los otros, no metiendo todos los gatos en la misma bolsa, a modo de rebujo masificado que se junta para emprender acciones y movidas emblemáticas o publicitarias.
No obstante, estimo que como boom de marketing, el hilo de pólvora recorrerá la red, y las juveniles ansias de revolucionar el avispero, a lo cual no puedo más que adherirme por retener razonable la preocupación, pero al tiempo no ejercer de populista electrónico diciendo todo si. Por tanto, he de aclarar que democracia, en definición y forma constituye un elemento importante, ante lo cual, el medio no es válido a cualquier precio, y el fin no puede ser solapado del núcleo del problema para ubicarlo en el perímetro.
La convocatoria se cernía primero sobre el manifiesto como documento central de Democracia Real Ya, y luego por el impedimento de acampar en el espacio público; y que el deseo movilizador acapara el arco completo de izquierda a derecha, sin sectarismos ni exclusiones, concepción y hecho auspicioso y compartido. Nada puede ser mejor que el reconocimiento social de la compleja diversidad contenida en la comunidad, y la preocupación por sus miembros. Sin embargo, la convocatoria a movilización del 15 de Octubre 2011, parte de una limitación conceptual significativa, y una actitud impropia, tanto como la pretensión de acampar a anchas:
1) La auto-definición de sociedad avanzada1, alude a alguna forma de categorización y la posición de unas y otras sociedades. No es claro ni aclara que entienden por avanzado o no (elementos, fundamentos, características), puesto que no resulta auspiciosa la definición de avanzada para sociedades que acusan una dependencia política, económica, y social marcada, y que en rigor político podría categorizarse como de sociedades tercermundistas. ¿Cual es el elemento común entre Alemania, España, Francia, Italia, Sud África, Argentina, Méjico? La dependencia de su entero aparato político al vaivén de la economía de los monopolios...
En un arco que se extiende entre la libertad y la dependencia económica, la justicia o injusticia social, y la soberanía política en base al poder que emana de los electores bajo una forma coherente; y que digan o llamen democracia en una jurisdicción, a la dependencia de factores externos u otras instancias estamentales, nacionales y/o internacionales: Tal país, nación, sociedad, podría ser definido como un país desarrollado o un país subdesarrollado.
2) Dentro de esta categoría de Sociedad Avanzadas (o no, a juzgar realidades comparativas), dejan claro que existe una concepción oligarca de la estructura social de la globalización. Si partimos del supuesto que somos algo más que el resto, y además, que ello justifica ciertos derechos básicos deberían satisfacerse en este tipo de sociedades2, la actual categorización excluye a tres cuartas partes del mundo, quienes en apariencia no tienen ese derecho a la felicidad que proclaman las sociedades avanzadas.
Por tanto, entiendo que la invitación a la movilización por sus derechos, el de ellos a una vida mejor, deja fuera o en segundo lugar, sujeto a un después, el derecho a la dignidad, del trabajador o del desocupado en las sociedades no categorizables como avanzadas. Tampoco manifiesta el derecho a la autodeterminación, palabra que refleja el derecho histórico a un proyecto político propio y no la mímesis de los avanzados...
3) El funcionamiento del sistema político3, lo han denunciado hace muchos años en concreto la organización de países no alineados en sus intentos (malinterpretados, saboteados, y a veces confusos como equívocos) de poner voz, ante la desproporción opulenta de una parte del mundo en detrimento de la inmensa y precaria mayoría del mismo. Más, todo intento por eludir la actual forma del sistema político, económico y social, esta hipócrita “cosa” incalificable de democracia, es considerado por los categorizadores del pensamiento único del mundo desarrollado, como utópico, incorrecto, e inviable.
Todo liderazgo que intentó oponerse, resultó embutido en un cajón de sastre por desconocimiento académico, social y político, descalificado sin elementos razonables y condenado al olvido como un monstruo indeseable.
Un movimiento social y político argentino (no es el único caso), el Justicialismo, con el liderazgo de Perón (no estos fantoches de papel que pretenden liderar sin aptitudes), en su intento inconcluso sufrió asesinatos y destierros 1955-1973, y a posteriori 1976-1983.
No en vano, la Tercera Posición equidistante del Capitalismo Salvaje y de la insectificación inherente del Capitalismo de Estado (URSS, 1917) propuesto por el marxismo-lenismo, ajena al progresismo menguante de los últimos 70 años y contraria al conservadurismo recalcitrante, es ignorada por completo, es atacada por completo y no constituye derecho de los argentinos, el debatir su propio modelo de comunidad.
No falta el idiota útil a la mímesis, que se gana la pasta de su financiación económica y la propaganda política, de alguna de las ideologías nombradas (actuantes en las sociedades avanzadas).
4) No puedo dejar de indignarme, al observar que el ciudadano en su definición política, es reducido a una categoría inferior. Esta inapropiada forma y uso del lenguaje ensancha la brecha.
El ser humano, sujeto de derechos políticos, deja de ser persona para reducirse a consumidor infeliz4. Basta esta definición de consumidor, para observar que las sociedades avanzadas creen que el mundo es lo que ven, sin ver que en muchos países, el consumo y el empleo no representan idea exacta en España o Alemania que en Somalía. Degradar a la persona, animal social por excelencia al grado de sujeto económico, es digno de ideologías que entienden la utilidad, la economía y la mercancía como los elementos centrales de toda construcción teórica.
El capitalismo ha alcanzado con sus medios y el adoctrinamiento, a corromper ese ser sociable y político, y llevarlo a enajenarse de sus características intrínsecas por las del consumidor-económico. Esta es la victoria que debe producir indignación, no el anexo del “no puedo entrar en una plaza”.
Estamos en sintonía a la hora de manifestarnos por una revolución ética, pero no será posible en tanto no exista una apertura real a conocer, contemplar, analizar y aprehender los fenómenos sociales desparramados por el mundo, lejos de la caracterización exclusiva del pensamiento al norte del ecuador auto-denominado avanzado y consumidor infeliz, sujeto de derecho por ser avanzado y no por ser humano.
5) Esa categorización no es ética, es un sermón moral petulante, que manifiesta la altanería de quién siente ser y estar encima del otro, un oligarca simpático, que defiende el derecho de clase, el de su geografía y el de su razón, pero oligarca y por tanto, en la vereda de enfrente.
El resto, estamos invitados a movilizarnos globalmente, pero no por ello, a pretender el mismo derecho. Entonces, yo no voy, de boludo no me toman más.
Que me queda por decir a mis compatriotas:
El 17 de Octubre de 1945 nuestros bisabuelos, abuelos, salieron de las fábricas y marcharon a la capital Bs. As. El movimiento obrero sindical del que no renegamos y somos parte, marcho con el pueblo, eran el pueblo y no burócratas parasitarios. Le hicimos saber al gobierno que no estábamos dispuestos a convertirnos en parias de una factoría a medida del “desarrollo dictado por otros, un dictado de la plutocracia, no democrático”.
No hizo falta un palo. 1 millón de personas en la Plaza de Mayo, y por 40 años pusimos los muertos por tener un proyecto propio. Hasta el último día en que cayó la última dictadura. Hagamos honra de ello, no se fueron, los echamos.
Este es un conflicto global que asumimos con estrategias locales, que sufrirá consecuencias globales y repercusiones locales. Por tanto, no hay conflicto de nacionalidades o jurisdicciones, pero si de derechos y categorizaciones.
En tanto no se reconozca el derecho a ser feliz del último argentino, chileno, paraguayo, brasileño, peruano, boliviano, venezolano, ecuatoriano, panameño, mejicano, hondureño, puertoriqueño, cubano,colombiano, ect., sujetos que se realizan en democracias subdesarrolladas y que son mi nación, mis comunidad de pertenencia, donde me reconozco. Si no se reconoce el derecho de la provisión de justicia, equidad y proporcionalidad aceptablemente humana, acorde al tránsito del siglo que transcurre, no voy a poner una gota de sudor, olvídense de mi y mis compañeros.
Si por el contrario, los “avanzados” deciden bajarse del caballo, y caminar hacia la realización solidaria de los pueblos, el reconocimiento “del otro (no avanzado)” como entidad social meritoria de su democracia, su proyecto político y su derecho a la felicidad, les ofreceré hasta mi sangre.
La libertad es transeúnte en sociedades desprovistas de esa ética que reclamamos, y ninguna sociedad está exenta de ser o convertirse en un albergue transitorio. Nuestro propio pueblo puede gestar tal soberbia, como cualquier otro, y olvidar que la democracia no es propiedad de auto-denominaciones de avanzados o subdesarrollados (devenidos “en desarrollo” para ser menos ofensivo), sino una concepción del respeto por el ser, estar, las normas, la responsabilidad y el deber.
Movilizarse por la democracia, implica un reconocimiento de paridad, el de al lado es como yo. Pero el marketing parte de la concepción masificadora, sin diferenciar, idea o producto. El éxito será mayor cuanto mayor el alcance, ese es el objeto central y no la paridad entre los sujetos.
No participo de esta movilización que parte de una idea distinta de democracia, a no ser que rectifique su posición, lo que se evidencia es que no retengo vivir en una sociedad avanzada en tanto el capitalista tiene más derechos que yo. Hay plutocracia avanzada y no democracia, y siento que defender la democracia es creer que esa ¾ parte del mundo merece que luche por sus derechos, y no solo por los demócratas avanzados.
(las llamadas hacen referencia al manifiesto común de democracia real ya)
1Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
2 Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
3 El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental (…) es un obstáculo para el progreso de la humanidad. Luego ...El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia...
4 La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
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