
Muchas veces expresamos aquí cuento puede que nos venga en mente, pero sin significar ello una absoluta irreflexión. Incluso el tono provocador hace que el mensaje llegue a algunos más que a otros, y visto los links que entornan este blog, los mensajes llegan a muchas partes.
Pero esto es un blog, chiquitito digamos, que se atreve a decir algunas cosas que algunos no pueden, otros callan y otros (siempre con buenas excusas) no dicen. Hablemos de la intemperancia como enfermedad, el intemperante como un enfermo, y los efectos de su práctica global.
Me molesta enormemente la intemperancia Argentina (que como argentino veo y lo puedo decir), que se instituye dentro de un marco regional iberoamericano que es aún más violento, impulsivo, radicalizado. Me quejo de la promoción populista, demagoga y constante, que esperan que todo valga, que todo lo justifican y que dicen a lo que la masa dicta, todo que si. El punto es la popularlidad, el simbolismo, la elección.
Me quejo de la misma intemperancia al otro lado del Atlántico, cuyo enaltecimiento por parte de estos dirigentes si cabe la expresión, produce el mismo populismo, algo más moderado, pero el mismo, sea en Francia, Italia, o España, etc., el resultado es el mismo.
Pero esta incontinencia verbal y reaccionaria se adueña cada día de mayores segmentos, empieza a tener notoriedad en personas públicas, extendiéndose más y más a las personalidades privadas, de cuya mediocridad asoma la intolerancia. Un día de estos estaremos en el status del comportamiento obsesivo-compulsivo.
Esta forma de relación, esta forma de vinculación social, ya pasó el umbral del respeto, no es otra cosa que una manifestación soterrada, la soberbia.
La masa en conjunto, elemento inorgánico, muchedumbre desbocada, o el diseminado individualismo desenfrenado del actual hombre-masa, egolatría encumbrada ocupa todos los espacios.
El presidente del BM advierte (advierte)que "El mundo está en peligro y, al contrario que en 2008, cuando mucha gente dijo que no vio las turbulencias, ahora no hay excusa". Robert Zoellick, que ha advertido a las economías avanzadas que sería "irresponsable" no actuar. (EFE).
Uno que se ofende y reclama, u otro que insiste en que no comete errores, en todos los casos, en vez de callar, la masa, o el hombre-masa, siempre, siempre, alzan la voz.
Las consecuencia en general, de estas incontinencias verbales, de estas acciones individuales, individualizadas, colectivas o grupales, es el mismo. El distinto se ve atacado por su disidencia, enjuiciado y condenado, por no pensar igual. Esta es la gracia igualitarista que embrutece a la humanidad, que no es democrática, es su enemiga.
Pensar distinto es hoy, ganar la enemistad del intemperante, del incontinente, enfermos incapaces de medir lo que escupen sus gargantas, enfermos incapaces de ponderar las consecuencias de sus dichos, enfermos de intolerancia totalitaria mediata y manifiesta. Jueces de uno, incapaces de juzgarse a si mismos por sus actos. ¿Qué efectos tendrán los dichos del presidente del BM?, los mismos efectos de quien incomprendido, es atacado.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada