Lealtad, es cumplir haciendo aquello que asumimos, en las circunstancias favorables o desfavorables. Lealtad es la que con orgullo impuso el pecho de Darwin Pasaponti cuando la intolerancia le quitó la vida, los corruptos traidores lo negociaron.
Lealtad es un valor que no todos pueden experimentar, y que en la solitaria reflexión todos podemos descubrir, o no. No todos pueden experimentar valores, algunos experimentan desvalores que emergen de sus comportamientos. Esos no pueden ser leales.
A diferencia de las mentiras y mentirosos, los leales a Perón se evidencian en 5 elementos fundamentales:
1) Expresan su Tercera Posición: Sabemos que algunos claudican poco a poco ante argumentos que en jerarquía ocupan lugares inferiores. Pero sin entrar en análisis, si alguien se dice peronista y no sostiene la Tercera Posición, no son peronistas.
2) El liderazgo es de Perón: Un peronista reconoce el liderazgo único, insustituible e inimitable de Perón. Quién expresa ser más ista de otro que no es Perón, no es Peronista, es otra cosa y por tanto, respetable. Lo que no merece respeto es que se proclame Peronista y participe en el movimiento.
3) Las 3 banderas: Un peronista sabe que anhelamos la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política. Y si alguien se dice peronista, y no sostiene, traiciona y se corrompe, para llenar su cuenta bancaria, la de otro como testaferro, no estafa al peronismo, estafa a los argentinos, y eso lo hace traidor, y un traidor es un enemigo de la lealtad peronista.
4) Los Objetivos del Peronismo: Un leal a Perón conoce nuestros objetivos, no los repite de memoria, un leal sabe que la felicidad del pueblo no es la promoción del populismo barato, pedagógico, analógico o digital. Un leal sabe que la Nación no se hace grande regalando materialismo y consumo, sino educando, civilizando y expandiendo conocimiento para la libertad. Quien participa del populismo y de la corrupción no es peronista.
5) La lealtad: Para un peronista la lealtad no es una palabra vacía, que se replica y repite a fin de sentirse parte. El peronista es parte de la Nación, y eso le basta, no forma parte de las roscas, la corrupción y el negocio político. Por eso es peronista.
Solo así, con lealtad, Argentina será un día una Nación Justa, Libre y Soberana. Sólo así nos queda la esperanza de acabar con la desnutrición y el hambre, la currupción y la dependencia de los imperios que jalonan a la derecha y la izquierda. Entre tanto, parece que tendremos que apechugar, supervivir, y pasar el testigo a nuestra futura generación...
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